Cuando hablamos de software ERP -del inglés Enterprise Resource Planning-, nos referimos a una herramienta de software que permite una gestión unificada de las diferentes áreas de la pyme (laboral, comercial, compras, logística, producción y financiera). Además, se adapta a cada empresa con distintas versiones que responden a sus distintas necesidades y a cualquier sector de actividad, gracias a las soluciones verticales especializadas.
En definitiva, es un sistema de planificación de recursos empresariales que supone una solución de gran ayuda para la gestión de empresas de todos los tamaños, también de las pequeñas o medianas, aunque no tengan grandes presupuestos.
Las diferencias son esenciales, ya que mientras que el ERP tiene diferentes funcionalidades, en un entorno 360º, que cubren todas las actividades de la empresa, el CRM suele centrarse de manera más exclusiva a la gestión con los clientes.
Hay ERP pensados exclusivamente para grandes corporaciones, mientras que otros están enfocados a cubrir las necesidades de las pequeñas y medianas empresas, incluso micropymes.
Los ERP horizontales o generalistas son los más habituales y cubren las necesidades de gestión estándar en cualquier empresa. En función de su capacidad de parametrización, hay ERP horizontales que pueden adaptarse a requerimientos concretos de la empresa. Por otro lado, los ERP verticales son los que están diseñados específicamente para sectores o nichos concretos.
También podemos diferenciar un ERP considerando su alojamiento, es decir, dónde se instala.
Otra opción es el tipo de pago. Las dos opciones más habituales son comprar la licencia de uso y abonar un mantenimiento periódico, o bien pagar una suscripción, normalmente con cuotas mensuales o anuales.
Una última forma de clasificar un ERP es según la propiedad del software: propietario (el más tradicional) o libre (open source). En ésta última opción no se paga licencia pero es posible que las versiones superiores o algunos módulos resulten siendo de pago por lo que fácilmente el coste puede resultar incluso superior.
Cuando se habla de software ERP, en ocasiones se relaciona con grandes empresas. Pero cualquier negocio puede necesitar un sistema integral que le facilite su gestión gracias a una base de datos única, especialmente una pyme.
De hecho, las pymes disponen de ERP pensados para sus necesidades específicas que se adaptan a su presupuesto. Son las empresas pequeñas, a partir de entre 5 y 10 trabajadores, las que enseguida ven cómo impacta positivamente en su día a día al hacerlas más ágiles y, por tanto, más competitivas en el mercado. Sin importar el número de empleados, un ERP es la solución a los problemas que tienen las pymes de diferentes sectores, aunque es especialmente útil para aquellas dedicadas a la compraventa, sea cual sea el tipo de producto que comercialicen.
En este sentido, será clave encontrar unasolución ERP con una visión global, el control y trazabilidad de todos los procesos productivos y administrativos de tu empresa, que optimice recursos, simplifica y automatiza procesos y te facilite la toma de decisiones.
En definitiva, disponer de un ERP en tu pyme te permitirá agilizar al máximo el acceso a la información, ya sea por categorías o mediante búsqueda semántica. Al disponer de un cuadro de mandos personalizable con los principales indicadores de negocio, podrás -de un vistazo- obtener la información clave del estado de tu empresa y generar informe y documentos personalizados según tus necesidades.
Una vez finalizada la implantación y adaptación de un ERP a la empresa, nuestra mejora de competitividad tiene aún más potencial de crecimiento. Nos adentramos en una fase de estrategia en la que vamos a enriquecer nuestro software con otras funcionalidades que nos van a permitir ganar velocidad a través de la optimización de más procesos. Revisamos tres vías principales con las que podemos dar un salto cualitativo:
Integrar la gestión de nóminas en nuestro ERP nos aporta un plus de agilidad en la organización, ya que automatizamos tareas recurrentes básicas. Si, además, optamos por una solución cloud, contaremos con la ventaja de no tener que hacer una inversión inicial ya que se paga por uso, y podremos acceder desde donde queramos y cuando queramos a la información, sin preocuparnos por las actualizaciones.
Tener un mayor control de la gestión de nuestros contactos y clientes es otro de los pasos recomendados para enriquecer nuestro ERP, ya que nos ayudará a tener mayor trazabilidad sobre nuestras campañas y de toda la actividad. Esto es posible a módulos de software de movilidad que permiten realizar gestiones de autoventa y preventa desde tablet o smartphone. Además, es recomendable que nos permita sincronizar la actividad comercial de forma automática y que nos facilite funcionalidades para acelerar las ventas como la de catálogo digital.
Para aquellos que necesitan disponer de la funcionalidad de un TPV sin complicaciones, y administrar su restaurante o comercio de forma integrada, disponer de un módulo de software TPV adaptado a su sector les permitirá seguir la evolución del negocio 24×7, con informes personalizados accesibles vía app. Al estar integrado con su ERP, el TPV permite centralizar todos los procesos productivos y administrativos.
Saber más
Descubre cómo puede ayudarte un ERP descargando este ebook gratuito. En él encontrarás:
Recibe, cada dos semanas, todas las novedades sobre las tecnologías de la información para empresas.